El mató es un producto típico de la gastronomía catalana. Es un tipo de queso fresco, bajo en materia grasa y rico en calcio que se elabora de forma que tenga una textura suave y esponjosa con un fino paladar de leche.
Tradicionalmente se come combinado con miel y como un postre pero se puede saborear en cualquier momento del día, solo o con azúcar, frutos secos, mermeladas, etc.